Foto de mi padre, días antes de morir (1998)
Mi padre
deambula
abrumado
en mi memoria
se disuelve en sus propios sueños
que han sido los míos
y apenas es
un aire amarillo
entre las hojas
de un otoño falso
Es mi entrañable fantasma
mi padre
anclado para siempre
en la agonía de otro siglo.

3 comentarios:
Son fantasmas que perduran gracias al cúmulo de recuerdos que con ellos compartimos.
Yo tengo varios a los que quiero tener siempre deambulando en mi mente y en mi corazón.
No podría desprenderme de ellos!
Besos.
Íntimo y entrañable. Muy sentido.
Buenas noches Andrés.
Bello poema.
Captura muy bien ese halo de energía que nos envuelve en el recuerdo. El primer párrafo es mágico.
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