Imagen descargada de la Red.
Y allí estaba
el último cuervo dormido
en el cable oscuro de la lluvia
más allá de la tarde
al margen de cualquier nostalgia
como un suicida arrepentido
soñando con muertes ajenas
con ojos ajenos
y otras soluciones
que no caben en este poema.

3 comentarios:
Solitario e intentando no pensar en cómo la vida a veces no es más que muerte.
Saludos!!
Una bellísima (y triste) alegoría, Andrés. Un enfrentamiento a la soledad con las soluciones posibles que, sospecho, son las que se encuentran fuera del poema, en cada último "cuervo" que se queda dormido en esos cables oscuros bajo la lluvia que hay en los sitios más insospechados del mundo.
Gracias y un abrazo.
Abel German
El vacío de la honda soledad no buscada es una muerte sin cadáver.
Un placer leerte.
Saludos
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