Hoy he
estado leyendo las cartas que no he recibido
son
muchas demasiadas
pero me
distraen me dicen cuánta gente me ha olvidado
cuánta
piel cuánto
desnudo
se ha
disuelto en la noche llevándose mis huellas
y aquellos fuegos
son cartas sin nombres
el olvido
no los tiene
son papeles
en blanco ni siquiera
son papeles
solo láminas
de aire muy finas
con un
perfume lánguido que no
reconozco
seguramente
me estoy muriendo
o ya me he
muerto
por eso no
contestaré
me quedaré
quieto
esperando
que el cartero vuelva
e iré al
buzón
no hay
buzón
ni el
cartero ha venido
ni nadie
morirse
debe ser esto
una gran
ausencia que nos envuelve
como el
fantasma de una sábana.