martes, 7 de diciembre de 2010

Anclada a mi barra de tareas.


Desde la primera vez
que te asomaste
al brocal de mis deseos
te anclé a mi barra de tareas

Un modo de tenerte
al alcance de mis dedos
cuando la poesía apremia

Ahora
aunque no estés
es fácil invocarte

Se manifiesta el poema.

3 comentarios:

El Gaucho Santillán dijo...

Que bueno!

Una idea original, y perfectamente lograda.

Un lujo.

un abrazo.

Abel German dijo...

Un poema muy logrado, con la economía y la perfección de recursos que te es habitual.

Pluma Roja dijo...

Confirmo lo siempre dicho: Una inteligente utilización de elementos. ¿Tu máquina de escribir? Eso creí.

besos.