lunes, 13 de agosto de 2012

Restitución.

                                                                  Autorretrato.



Sus rostros reflejaban
las sorpresas de la noche

Exhalaban
un tenue aroma de revelación

Pero el día
poco a poco
les fue despertando
a la mediocridad.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Una vez más en un pequeño texto logras resumir esa curiosa metamorfosis que nos traslada, a veces con cierta brusquedad, de la revelación a la realidad mediocre del día a día. Sí, es una restitución demasiado humana, que se repite en cada individuo mientras puede, que es mientras vive. Gran pequeño poema.

Un abrazo.

Abel German

Inma_Luna dijo...

la realidad dura tanto...
Saludos

Clara Schoenborn dijo...

La luz es tan mediocre frente a todo lo esencial que contienen las sombras, tal vez por eso dormimos cuando ellas llegan, no vaya a ser que veamos la realidad. Muy sugerente tu poema Andrés. Vine a ver si ya habías publicado el poema que estás trabajando, volveré luego para leerlo. Abrazos.