martes, 13 de noviembre de 2012

Donde ahora habita mi nombre.




El viejo silencio de las alturas
y el claustrofóbico
de las entrañas de la tierra
son
apenas guiños
comparados con el que
ahonda en mi extrañeza
al recorrer
esas callejuelas
de una ciudad muerta
donde ahora habita mi nombre.

4 comentarios:

Lichazul dijo...

pura y lírica melancolía es lo que rezuma de tu verso Andrés
felicitaciones


un abrazo y buen martes 13

Anónimo dijo...

Una poema evocador y, en en el sentido fonético (musical), exacto. Un excelente poema que con ese inesperado y sobrecogedor verso final lo cambia todo.

Un fuerte abrazo.

Abel German

Clara Schoenborn dijo...

Excelente poema Andrés. No es fácil para un escritor llegar a ese tipo de verso final que sorprende, y en ello se incluyen aún los más afamados.Así que este es de antología. Un abrazo fuerte.

mendiga dijo...

muy bueno, como siempre con esa partucularidad y corta y presisa de buscar las palabras que llegan a lo justo.