domingo, 19 de octubre de 2014

Dedo acusador.

El problema no es lo que veo
sino lo que escucho
un grito
desde el corazón del vacío
un silencio acusador
como un dedo
que debiera ser de Dios.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Ese grito y ese silencio que acusa. No se puede decir con mayor fuerza. Es un texto muy logrado.

Un abrazo.

Abel German

Nicky Sciavo dijo...

El problema, el gran problema debe ser... qué hacer con ello ahora... porque eso de oír el centro mismo del vacío... uffffffff!!!

Gusto leerte.
Sigo :)