sábado, 1 de noviembre de 2014

Presunción.

Habitar los umbrales
y presumir
de deambular infinitas habitaciones
tal es
en ocasiones
la presunción de sabiduría
la presunción
de pérdida de la virginidad
en manos
de un violador honorable
que asume la responsabilidad
de los deseos
y las satisfacciones.


6 comentarios:

Anónimo dijo...

Llama la atención la originalidad y el ritmo de este poema. Es un gran texto.

Un abrazo.

Abel German

guillermo iglesias dijo...

Es, Andrés, esa partícula de Dios que se nos atribuye y que nuestra vanidad suele agigantar.
Excelente y reflexivo poema.
Un abrazo.

Marinel dijo...

Una palabra muy manida últimamente...presunción...
Creo que se usa con excesiva facilidad ante incluso lo evidente, comprobado y nauseabundo...
Besos.

guillermo borrás dijo...

sabio y desvirgante;
poesía omnisciente;

qué gusto es siempre leerte Andrés,

abrazos,

Fran Robles dijo...

Muy bueno y sugerente

Nicky Sciavo dijo...

Absurdo, sí.
Vanangloriarse de qué!

“Para mi, buscar la sencillez y lucidez es un deber moral de todos los intelectuales; la falta de claridad es un pecado y la presunción un crimen.”
***Karl Popper