viernes, 22 de abril de 2016

No saben, ni sé.

Cada día de mi vida
han ocurrido infinitas cosas
prescindiendo de mí

En realidad
casi la totalidad
de seres humanos
que habitan el mundo
ignoran
sesenta y tanto años después
que he nacido
y ni falta que les hace
ni les hará
tampoco yo sé de ellos
ni sabré
es la Ley


Valga este poema
como un grito
aunque
no sé para qué.
        

2 comentarios:

Abel German dijo...

Buen poema, hermano. Ese grito resuena como una confirmación frente a la gran indiferencia. Un bello y necesario grito, aunque no quede claro el para qué.

EMBRUJO dijo...

no sabes para que ? para escucharte y leerte los que vivimos lejos besiss