lunes, 11 de abril de 2016

Ovillarme.

Desearía ovillarme

en un lugar tibio

y esperar

a que 

unas contracciones simples
 

me conduzcan a la luz
 

como la primera vez.
       

3 comentarios:

Gladys dijo...

Eso si es posible, solo depende de ti toda está dentro de nosotros mismos, te lo digo por experiencia propia.

Abrazos que tengas una linda semana.

Abel German dijo...

Gran texto. Cada palabra transmite esa tibieza y esas contracciones y esa luz. Son palabras vivas, livianas y tan auténticas como el propio acto de nacer. Como el propio deseo de nacer, que no de renacer; es decir, de hacerlo (y esto es muy importante) "como la primera vez".

Pluma Roja dijo...

¡Interesante! Como el vientre materno nos transmite tibieza al extremo que no lo olvidamos.

Saludos.