viernes, 16 de abril de 2010

Los dientes del hechizo.

Morderás con los dientes del hechizo el largo vislumbre de las auroras. Olerás ese destino en las acciones, que postergan el instante que te pertenece. Pasarás como un discurso, sermón desde la sima por los consagrados de las tumbas. Quedarás como símbolo para los captados, que un día al desaparecer, te dejarán sin raíces. Morderás el atardecer con las encías desnudas, sin vislumbres, sin saber qué hacer con el instante último.

2 comentarios:

Abel German dijo...

Una hermosa manera de sintetizar la esencia de la vida. El hechizo de la vida. No de la vida de cualquiera (de los hechizados) sino del hechicero (de un hechicero), con esa perplejidad final que, sin duda alguna, es una magnífica ironía.

Robert Soto Legón dijo...

Tienes un don para hacer que la oración o frase final de tus textos se claveen nuestras mentes sin piedad haciéndonos pensar, reflexionar, a veces sonreír. Los hechizos dentados componen una imagen ciertamenete inquietante.