miércoles, 11 de agosto de 2010

Paisaje después del crimen.


El hombre que se despertó sin rabia, fue arrastrado, sin saberlo, por la rabia de la multitud y cometió con todos el crimen. Luego regresó a casa impoluto; una aureola de inocencia le envolvía.

4 comentarios:

Andrés Díaz Castro(Andestdi) dijo...

Imagen subida de la Red, comunicar cualquier inconformidad ¡Gracias!

Abel German dijo...

Una muy simplificada manera de denunciar el lado perverso de la masa; cómo la culpa individual se diluye en ella y deja de existir; y, por tanto, su poder corruptor. En esas pocas líneas hay todo un tratado de sociología, polémico y agudo.

PEDRO E BETANCOURT dijo...

Caciques y extranjeros hacen las guerras,los pueblos ponen los muertos,y en avalancha humana,la sangre derramada queda impune,y los jefes aplauden a los heroes que defienden sus intereses,ellos al final son los buenos...y los que fueron arrastrados cuando habían despertado sin rabia,son los inocentes del crimen de toda una sociedad...comparto el comentario de nuestro hermano Abel,saludos y abrazos para ambos.Seguimos en contacto.

Clara Schoenborn dijo...

Así es. La turba no tiene rostro y en ese anonimato todo cabe. Siempre es un placer leerte.