domingo, 10 de abril de 2011

Ciudadano de los epílogos.

                                                        Foto del autor (Móvil).

No sé si he habitado los prólogos
   o
      siempre economizo mis audacias
                                             antes de consumirme

                     No es lo mismo una calle en un mapa
                     que esa misma calle
                     en la memoria de un insecto

Hay azoteas para todos
algo más que un límite
desde el cual minimizar las luces

Arriba
es difícil definir el error de los espacios

Yo sé que vine hace tiempo
          mucho antes que las grietas
                                y esa pátina triste
                                de los pasamanos

Adoro las puertas que no se abren
no para temerlas
            acaso para fabricar su enigma
                      con mis vacíos                                    
                      catálogo con el que habito los epílogos.

8 comentarios:

Duna dijo...

Me encanta tu poema.
Desde ciertos lugares, se pierde las perspectiva, pero desde años atrás se guarda la experiencia, y la sabiduría.
También me atraen las puertas que no se abren fácilmente y permiten soñar.
Un beso , Andrés.

Abel German dijo...

Intenso poema. En especial la idea de adorar las puertas cerradas "para fabricar su enigma" es un maravilloso canto a la imaginación.

Zulyvilla dijo...

ENIGMÁTICO POEMA..BUSCANDO DETRÁS
DE TU PUERTA; EL PODER ENTENDER
LO QUE ME EXPRESAS.
QUERIENDO DESESPERADA ALCANZARTE
Y TOCAR TU DILEMA...NO PARA QUE ME TEMAS
SINO PARA ACEPTAR TUS LETRAS...SALUDOS

DDmx dijo...

del prólogo al epílogo, y gran contenido.

Fran dijo...

Este poema juega con el lector, es una maravilla encerrada en pocos versos

MARILENE dijo...

Muito lindo! As portas fechadas não traduzem impossibilidade de passagem, mas aguçam a
curiosidade e incentivam a coragem.

María dijo...

Fabricar enigmas sobre puertas cerradas...
La duda sobre tu presencia en los prólogos o tu llegada antes de las grietas y la pátina de los pasamanos...
Un bellísimo e inteligente juego de imágenes con diferentes puntos de visión.
Un beso.

Ramon dijo...

Siento, al leer este poema,una identificación plena.