jueves, 18 de julio de 2013

Amarizar en el Leteo.

                                                                  Imagen de la Red editada por el autor.



A veces
el avión
se metamorfosea
en un destartalado tren
en la medianoche del aire
y pasa por apeaderos
donde nunca
sube
ni baja nadie
y soy
un niño muy viejo
en un vagón
suspendido
entre el ayer
y la nada

A veces
el tren
se metamorfosea
en un espectral avión
que intenta amarizar
en el Leteo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Un texto inquietante, sólido... impecable. Otro de tus excelentes poemas, Andrés.

Un abrazo.


Abel German

Guillermo Iglesias dijo...

Excelente, Andrés, un poema de sombría belleza que parece alentado por una voluntad de olvido. “suspendido/ entre el ayer/ y la nada” Versos que se abisman sobre la incógnita del tiempo y la memoria. El "mágico Leteo" que borra el pasado, es también una promesa de otra oportunidad.
Un abrazo