sábado, 7 de diciembre de 2013

Simiente de la ternura.

                                                                  Imagen descargada de la Red



    Caminarás aquel parque donde no estuvimos, pero en el que te soñé sin conocerte, aún mágico con mis neuronas al desgaire, ensayando sinapsis como microscópicas magas del asombro en fastuoso baile, así te soñé. Algunos le llaman sexto sentido, da igual, estuviste ahí aquella noche, hablé contigo y quedé prendado del tú gestual, ese conjunto que se repite a lo largo de mi vida en cada mujer que me roza. Caminarás por ese parque al anochecer, por eso de la nostalgia y te sentarás en aquel banco, observarás las mismas ventanas de los edificios y habrá frío y viento, nubes en un cielo invernal y me verás llegar, pasaré a tu lado y no te veré, pero sabrás que me conoces y que hay memoria en tu piel y lo quieras o no, tendrás que llorar, un llanto dulce, adolescente, simiente para una ternura que no te abandonará.

4 comentarios:

Guillermo Iglesias dijo...

Este me lo apropio, Andrés, lo robo sin culpa. Es mío aunque tu lo hayas escrito.
Un fuerte abrazo, amigo.

Anónimo dijo...

Andrés, me parece muy interesante y un agran acierto la perspectiva de esta suerte de invocación del deseo. Y cómo develas el mecanismo de ciertos sentimientos, en este caso esa "ternura que no te abandonará". En conjunto es éste un texto profundo y muy hermoso.

Abrazos.

Abel German

Indiasena dijo...

¡Hermosísimo, un cumulo de sublimes sentimientos que me han emocionado profundamente.
Gracias.

Besos.

Ceciely dijo...

Por dios Andrés, esto que has escrito me ha llegado profundo. Quien pudiera descifrar los pensamientos del poeta? En un sueño pasan tantas cosas incongruentes pero todo queda gravado en la memoria de la piel…"tendrás que llorar…simiente para una ternura que no te abandonará."
Besos querido amigo, eres increíblemente bello.