sábado, 8 de marzo de 2014

El solo.


Allí

cuando estaba solo

venían a él

todos los destinos

y el suyo era

la síntesis de la agonía

de un fragmento del mundo

 

Lloraba

al verse revelado

en esa porción del abismo.

 

1 comentario:

Anónimo dijo...

La soledad facilita esa apertura, que es una forma de responsabilidad, o de conciencia, respecto de los otros. Es ahí, alejado de la masa, cuando esa relación deja de ser impersonal y esa agonía se sufre desde sí mismo. Tu poema lo expresa con la belleza, la inteligencia y la nitidez de todos los buenos poemas. Felicidades por ello.

Abrazos.

Abel German