jueves, 5 de junio de 2014

Caerán los párpados.


 

No serán cortinas

sino párpados

los que caerán

y también las luces

el ruido

y  empezará

la erosión lenta

pero implacable

y ya no estaré
en esa brevedad.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Ese último instante "preocupa" más porque se teme que entonces aún estemos ahí, pero en eso coincido con Epicuro y contigo. Buen poema, Andrés.

Un abrazo.

Abel-German

Pluma Roja dijo...

Que triste para quien piense en ti en ese último momento.

Saludos cariñosos.