viernes, 30 de mayo de 2014

La verdad en casa.




La verdad
es una mentira con pedigrí
a la que podemos sacar a pasear
con bozal
y recoger su mierda
mientras compartimos con otros
que también pasean las suyas
en el parque de la ignorancia
con provocativa superioridad
Nuestra verdad
y las suyas
gruñen
ladran
y ladramos
y gruñimos
por ellas

Mejor
dejar la verdad en casa.


6 comentarios:

guillermo iglesias dijo...

Siii Andrés!!! Brillante; da para un tratado, sólo que ahora no hace falta, lo has dicho todo.
Un fuerte abrazo y feliz día.

Anónimo dijo...

De nuevo logras abordar un tema muy complicado, con sencillez, economía y belleza. Y ciertamente -como bien dice Guillermo Iglesias- da para un tratado.

Un fuerte abrazo.

Abel German

Indiasena dijo...

¡Soberbio!
Sin mas comentarios...

Un abrazo .

Indiasena dijo...

¡Soberbio!
Sin mas comentarios...

Un abrazo .

guillermo borrás dijo...

hay verdades que muerden, otras se nos escapan de las manos, y algunas otras se castran a tiempo por si les da por reproducirse;

hay poetas con los que a gusto se comparte y degusta la falsa verdad en el pipi-can poético.

¡gracias!

alexander lopez dijo...

La verdad es subjetiva, es un principio filosófico básico. Pero si, tienes razón: a veces hay que dejarla en casa.