domingo, 13 de septiembre de 2015

Cosas extrañas.

Un solitario rayo de cielo azul
cae
y también
una lluvia de ojos de muñecas
y tu voz me susurra
desde un árbol que arde
en el centro de una plaza
que lleva tu nombre



Me suceden cosas extrañas
intentando olvidarte.
      
 

1 comentario:

Abel German dijo...

Bello poema, hermano. Bello ese árbol en llamas. Bella incluso esa imposibilidad de olvido. Un abrazo.