sábado, 15 de octubre de 2016

Engendro.


En ese

instante

que se sabe

lo deseado

no está bien

y uno se columpia

entre

hacerlo

o no

un rayo

rompe el cascarón

y emerge

la agonía de un ángel.

 

 

2 comentarios:

Abel German dijo...

Muy bella y original manera de hablarnos de la duda, esa agonía de ángel tan humana. Un abrazo, hermano.

EMBRUJO dijo...

ohh que palabras mas bonitas saluditosss