jueves, 3 de mayo de 2012

La singularidad.

                                                                     Foto hecha con CD.

La noche usurpa
el lado oblicuo
de tus esquivas
y compromete
la desnudez
de tus deseos
con descuidos cómplices

Y me abrazas
y arrastras
a ese lugar
en el que somos otros
con una gozosa
singularidad.

8 comentarios:

Pluma Roja dijo...

Magnífica singularidad.

Saludos Andrés.

Hasta pronto.

40añera dijo...

Las noches son para disfrutar de esa singularidad, aunque cuando las ilumina la luz del sol tampoco están mal

Besos

Daiana dijo...

ser otros... ser nosotros...
ser y parecer,
de acuerdo a los lados que la noche nos ilumine.

Luego, dormirse...
Luego, despertar.
Arañar para salir,
las paredes del lugar
a donde nos habíamos arrastrado.
Hambre, sed y el recuerdo
tibio de tu risa abierta,
dibujando naranjas frías
en mi espalda.

Lady Blue dijo...

Eso es lo que regala la noche, momentos sublimes imposibles de tener de día.

Anónimo dijo...

que lindo cuando es singular, lindo y pequeño deleite

Marinel dijo...

Delicada sensualidad en tu hermoso poema.
Un beso.

Isabela dijo...

Son hermosas y sencillas tus palabras
Saludos

Anónimo dijo...

Un poema de gran limpieza, que revela mucho de la condición, la excepcionalidad y la trascendencia del acto amoroso. Un poema, por tanto, extrañamente profundo

Un abrazo.
Abel German