Foto hecha con CD.
La noche usurpa
el lado oblicuo
de tus esquivas
y compromete
la desnudez
de tus deseos
con descuidos cómplices
Y me abrazas
y arrastras
a ese lugar
en el que somos otros
con una gozosa
singularidad.
Blog de poesía y aproximaciones. Todo es posible en el territorio del asombro. Balbuceos de criatura encomillada por infinitos desde su soledad compartida.
jueves, 3 de mayo de 2012
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8 comentarios:
Magnífica singularidad.
Saludos Andrés.
Hasta pronto.
Las noches son para disfrutar de esa singularidad, aunque cuando las ilumina la luz del sol tampoco están mal
Besos
ser otros... ser nosotros...
ser y parecer,
de acuerdo a los lados que la noche nos ilumine.
Luego, dormirse...
Luego, despertar.
Arañar para salir,
las paredes del lugar
a donde nos habíamos arrastrado.
Hambre, sed y el recuerdo
tibio de tu risa abierta,
dibujando naranjas frías
en mi espalda.
Eso es lo que regala la noche, momentos sublimes imposibles de tener de día.
que lindo cuando es singular, lindo y pequeño deleite
Delicada sensualidad en tu hermoso poema.
Un beso.
Son hermosas y sencillas tus palabras
Saludos
Un poema de gran limpieza, que revela mucho de la condición, la excepcionalidad y la trascendencia del acto amoroso. Un poema, por tanto, extrañamente profundo
Un abrazo.
Abel German
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