jueves, 25 de abril de 2013

En ese salón.

                                                                   Recordando a Matisse


Sé que mis palabras no son música

aunque haya ritmo en mis palabras

y pasos de íntima danza

en el salón de la luz

pero te doy mis palabras

como invocación de la música

como invitación a la danza

Yo

y



en ese salón.


.

5 comentarios:

Lilyán de la Vega dijo...

música, danza, amor, vida... benditas palabras que todo lo crean.

Un abrazo, Andrés.

Marinel dijo...

Qué es la vida sino una danza continua?
Danzad,danzad, aunque la música sólo suene en vuestro corazón.
Besos.

Rafael Humberto Lizarazo Goyeneche dijo...

Hola, Andrés:

Cuando el amor está de por medio, las palabras son música.

Un abrazo.

Blanca Ferrer dijo...

Las palabras son belleza, esperanza, ánimos. Para mí las palabras son todo lo que dices y más, mucho más.

Un abrazo :)

Anónimo dijo...

De nuevo aciertas, Andrés, con tu magnífico y bello poder de síntesis. Algo que, en el fondo, es el alma de la poesía.

Otro abrazo.

Abel German

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