miércoles, 19 de junio de 2013

En el aeropuerto de los vuelos cancelados.

                                                                   Foto del autor (Aeropuerto de Fuerteventura)


Se despedían sin conocerse
en el aeropuerto
de los vuelos cancelados
solo así
prevenían
las catástrofes

Bandadas de pájaros negros
invadían las pistas
y la torre de control
se descontrolaba
con la gris intolerancia
de las cenizas.

3 comentarios:

Guillermo Iglesias dijo...

La imagen tan eficazmente apocalíptica del aeropuerto, me resulta paradójicamente tranquilizadora. Supongo que me angustian más los aeropuertos en actividad, las despedidas que anteceden a vuelos no cancelados. Esas despedidas, son para mí las verdaderas catástrofes. No lo sé. Siento mucho más vívida la imagen del texto -las cenizas, las bandadas de pájaros negros, la torre abolida por la sinrazón- que la foto que parece discutir con mi lectura.

Excelente, Andrés, Un abrazo.

Blanca Ferrer dijo...

Estuve en ese aeropuerto hará dos semanas y siempre me inquieta estar en un sitio así. Siempre pienso en las despedidas que tendrán lugar, y en los "jamás" o "hasta pronto" que el aeropuerto recibe cada día.
Pero también pienso en los reencuentros, que son más fuertes que cualquier cosa, que cura la distancia y hace más bonita tu estancia en cualquier isla.

Me han gustado estos versos. Un abrazo.

Anónimo dijo...

Admirable el juego de despiste que introduces. Este poema, unido por una conexión evidente con la imagen fotográfica, me parece que encierra la metáfora perfecta. Ésa que se proyecta hacia otro u otros significados, tan abiertos como un aeropuerto, estén o no cancelados los vuelos. Muy acertado.

Un abrazo.

Abel German