viernes, 6 de septiembre de 2013

Los gorriones de Afrodita.

                                                                             Imagen descargada de la Red.




 

Tras el viento

llegarán

los gorriones

y

yo estaré exhausto

desentrañando oráculos

en el falso azul del horizonte

y esas islas fantasmas que surgen

en el error de mis percepciones

mientras el Sol se desliza

por un punto cardinal equivocado

para convertir en amaneceres

la  obstinación de mis naufragios

 

Todo será cierto

después

cuando la responsabilidad

sea  arropada por la memoria

 

Todo

hasta los nombres

y  los gorriones.

3 comentarios:

brujita dijo...


Tras la tormenta, mucho después... las cosas regresan a ese punto en que ya rehecho el espiritu, reencontrado con uno mismo, se puedan evaluar los daños y regresar a la vida.

Un besito volado

Anónimo dijo...

Sí, Andrés, lo cierto siempre parece llegar después, en el recuerdo. Es lo que llamamos experiencia, ¿no? Otro poema tuyo que nos hace pensar desde la magia de las imágenes y el ritmo. Buena poesía.

Un abrazo.

Abel German

Guillermo Iglesias dijo...

Magnífico desde el título, el poema muestra con belleza y precisión, ese perfil creativo de la memoria. En el prólogo de "El hacedor", Borges alude a esa magia que nos permite construir el pasado. No lo hace con más belleza ni con más economía.
Como siempre,brillante
Un fuerte abrazo, amigo