martes, 15 de octubre de 2013

No sé qué escucho.

                                                                  Foto realizada por el autor.



No sé qué música escucho cuando remoto

deambulo los espacios de mis olvidos

solo

desnudo

deshilachado

y sin sombrero

sombreado por árboles

rencorosos

 por no poder huir del aire, los pájaros y  los otoños

 
No sé qué música

pero

te sigo escuchando

para bien

o para mal

supongo que lo primero

no entiendo lo que dices

me esfuerzo

pero no entiendo

no sé qué escucho

más allá de estos versos.

3 comentarios:

Guillermo Iglesias dijo...

Muy bueno, Andrés. Hay una cualidad en tus poemas que he comentado alguna otra vez: Son ciertos. Nada en ellos parece resignado a la mera estética.
Quizá por esa razón logren, precisamente, un esplendor estético deslumbrante.
Un fuerte abrazo, amigo.

Ceciely dijo...

Saludos querido Andrés…
Tú has escuchado la música que proviene de tu interior, tú la has creado…Tus ensoñaciones han creado las notas musicales de un poema entre las ramas…para bien…pues has sido tan feliz que te has puesto a cantar
entre las ramas, con una pajarita a los lados. Es el amor que ha irrumpido el canto del poeta? Felicidades amigo. Se me da que este poema es consecuencia del anterior.
Abrazos musicales.

Abel German dijo...

Este poema tiene el encanto del misterio de esa música que puede ser cualquier cosa. De algo así están hechos los momentos más entrañables de la poesía, de la vida. Y quizá, como bien sugieres, lo mejor sea no entenderlo.

Un abrazo.

Abel German