viernes, 9 de mayo de 2014

En negro y blanco.


Atardeceres

en negro y blanco

silentes

anacrónicos

en blanco y negro

los pájaros

los árboles

el aroma de las hierbas

el canto triste de los grillos

y ese grito que imaginamos

como una puerta al insomnio

en negro y blanco.

5 comentarios:

guillermo iglesias dijo...

Hermoso el modo en que las imágenes obran por acumulación, con una cadencia perfecta
Un abrazo, Andrés

Marinel dijo...

Como si la luz se velase transformándolo todo en fantasmagórico...
Y sin embargo, hermoso.
Un abrazo.

Anónimo dijo...

Sí, Andrés, es muy importante la forma que diste al poema. El efecto que logras con ello. Y luego el misterio que (desde ese grito imaginado como una puerta al insomnio, hasta esos colores contrapuestos como el yin y el yang de los taoístas, que recorren de forma reiterada el conjunto), ese misterio nos deja un sabor inquietante que seguramente persistirá.

Un abrazo.

Abel German

Cristal_Azul dijo...

!Hola,Andrés!

Prenden de angustia esos atardeceres buscando refugio en la grieta que abre la imaginación.

Es bellisima.Muchos besos y buen finde.

alexander lopez dijo...

Que bonito texto. Me encanta la musicalidad con la que se lee. Desborda emociones.
Saludos.