
El hombre que se despertó sin rabia, fue arrastrado, sin saberlo, por la rabia de la multitud y cometió con todos el crimen. Luego regresó a casa impoluto; una aureola de inocencia le envolvía.
Blog de poesía y aproximaciones. Todo es posible en el territorio del asombro. Balbuceos de criatura encomillada por infinitos desde su soledad compartida.





Casa que atesora la oquedad dejada por el único que la habitó y tuvo en ella la irrepetible cita con el unive...