miércoles, 11 de agosto de 2010

Paisaje después del crimen.


El hombre que se despertó sin rabia, fue arrastrado, sin saberlo, por la rabia de la multitud y cometió con todos el crimen. Luego regresó a casa impoluto; una aureola de inocencia le envolvía.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Amantes.





Estaban hechos el uno para el otro, pero no para poseerse, sino para añorarse. Así fueron felices con sus respectivos cónyuges a través de una infidelidad potable. Se dice que llegaron a odiarse de un modo trémulo, el sutil odio de amantes cansados. Nadie conoce de un beso o un roce de estos cuerpos habitados por almas gemelas, sólo miradas dulces o amargas, gestos que decían algo y por los que se sentían culpables. Pero era un lenguaje críptico que sólo ellos podían descifrar, pero que poco a poco se tornó más oscuro, como entresijos de un enigma que los llegó a aburrir hasta abandonarlo. Se hicieron viejos como desconocidos, en la memoria perdida quedó lo demás.

Incubando alas.


El poema nos rehace

en lo que pudo haber sido

un país de orugas

incubando alas

al devorar las hojas

devoradoras del sol


Lo efímero revoloteando

en el jardín interior.

sábado, 31 de julio de 2010

Volvemos hierba sobre los labios.

Volvemos hierba sobre los labios
por el camino sin viajeros
nadamos
solos como dioses
tentados a crear
por no se sabe

Tramos con bifurcaciones
carromatos crujen
abaratando el polvo

A lo lejos
luces y aromas
podremos pernoctar
en la venta de los adioses.

jueves, 22 de julio de 2010

Te llamo con otro nombre.

Una luna negra declina

al otro lado del telón de fondo

con aullidos declina

con amagos

húmeda de tristeza turbia



Sus rayos de sombra

sucumben

a la mirada de los gatos

que embrujan la memoria

tu tránsito dactilar se desdibuja

se borran itinerarios en mi piel

ya tu aliento no quema



Declina tarda

en el eco de los horizontes

donde los pasos de tu voz

hacen un camino que calla



Me quedo sordo

y a gritos

te llamo con otro nombre



A veces

alguien responde.

miércoles, 14 de julio de 2010

Ante la puerta donde nadie dice no.


Detenido ante la puerta donde nadie dice no

arranco una hoja del calendario que se derrite

cruje memoria al desbande

me acurruco

envuelto en sábanas de taquiones camuflados

palpo sin saberlo

dimensiones aplazadas en el salón de los cálculos

metáforas de seriedad

en confabulación con los números

acomodos para lo inexplicable


Me dices hoy es martes trece

¡Abrázame!, dices

tu cuerpo es una distancia posible

parte de ese universo compartido

donde las metáforas nos rehacen.

jueves, 8 de julio de 2010

Hay de fondo un galopar.


Hay de fondo un galopar

de bestias seducidas por los relámpagos

polvo premonición amenazado

un lector descubre

al verso culebreando en la hierba

pregunta

le responde el aire

incoherente

y un murmullo de ojos

amenaza

las miradas se encabritan

la luz se dispersa

acosada


La tarde

untada de regresos

huele a oquedades

mi caballo se desboca


Sólo recuerdo el polvo

los gritos

y de nuevo el polvo

en aquel instante de mi boca.

jueves, 1 de julio de 2010

Supo.

Garganta desolada por la irreverencia de un grito
piel que sucumbe a la idea
de reconocerse frontera
útero de conflictos
miradas máscaras con vocación de puertas

Lo sufre todo de golpe
un mazazo íntimo
justo cuando la noche
le desriscaba por sus instintos
animal acorralado en un instante de silencio
en la senil recurrencia de los olvidos

Supo por qué no recordaba su nombre
supo por qué el ahora
aumentaba su peso específico
y se hundía
poco a poco
en la espesa constancia del alba.

martes, 29 de junio de 2010

El juego.


Como naipes del Tarot

los días van cayendo sobre el tapete


Cada noche

como una noche interminable

un hombre que es todos los hombres

incuba una serpiente


Teje y desteje el hilo de lo ignoto

esperando


Siete espejos

hacen de la soledad un tumulto


Cuando se rompan

hablará la serpiente

le revelará siete enigmas

que son siete llaves

para abrir la puerta del Oeste


El juego habrá terminado.

domingo, 13 de junio de 2010

El Día.


Un día

cierto día

de todos los días de la vida

el sabor del tiempo nos empalaga

y una arcada inútil

nos saca de las entrañas

los segundos mal digeridos

de tantos y tantos minutos

de tantas y tantas horas

de ese único día


El último.

domingo, 6 de junio de 2010

A mi cómplice.


I


Cómplice lector

este es nuestro poema


Hay lunas quebradas dentro de nuestros ojos

demasiadas flores mustias

y andantes devorados por los caminos


Crepúsculos

y corazones


Hay traducciones impropias

del gesto que otr@ nos hizo

síntesis sorpresa

equivocaciones


Nos deslizamos tobogán al eclipse

y en el calendario lunar

nos persiguen las trampas


II


Al desgarro

escribo en mi corteza


No soy un árbol


Me alargo hasta besarte con mis trucos


Me acosas, dices


Dejo en la página una llama

un ademán íntegro para incinerarme

desde el humo sabré decirte

no amaré a nadie como a ella


Te lego mis cenizas

y sus premoniciones.

Calavera.

Casa que atesora la oquedad dejada por el único que la habitó y tuvo en ella la irrepetible cita con el unive...