viernes, 7 de mayo de 2010

El sentido de la vida.


Estar en el centro de el Jardín con toda la memoria por hacer, desnudo y con una bondad tan simple que simule las artimañas del mal. Contaminarse de lluvia y luz sin la mácula del Otro y dueño de nada y amo de todo, sentirnos tristes. Iniciarnos en el misterio de los nombres a salvo de otras voces, asombrarnos de la alegría de los machos y las hembras en cópulas interminables, del alboroto de los cachorros sobre la hierba y vagar sin culpas por la soledad pratense apenas sorprendida por los primeros caminos. Ignorar el rostro propio y el valor oculto de la savia de los árboles, no tener disgustos ni gustos de una aurora a otra, sin sentido para ser eterno e ignorante de la duda. Quedarse dormido, esa rara forma de morir, para resucitar, piel a piel, con otra desnudez y una sonrisa, sentir que algo profundo te ilumina, que soles diminutos estallan en tu interior. Emprender un extraño viaje en el agua de sus ojos, no pensar. Correr de la mano con una primitiva hilaridad. Comer el fruto. Descubrir de golpe todo el placer y el dolor del mundo, travesar el horizonte del Este, responsables absolutos de la vida. Cultivar un jardín y prohibir a Dios, comer del Árbol de la Muerte.

3 comentarios:

Andrés Díaz Castro(Andestdi) dijo...

La foto ha sido tomada de Internet del álbum Dario/Varios, en la siguiente dirección: http://www.infojardin.com/fotos, ruego me informen si no desean que utilice la misma en mi blog, si tal es el caso, se retirará inmediatamente ¡Gracias!

Abel German dijo...

Un poema ambicioso, sin duda. Resumir en un breve texto el sentido de la vida. No de una vida: "de la vida". Sin embargo, pienso que lo logras. Creo resumes muy bien lo que puede ser ese sentido. Y lo haces de un modo magnífico, acomodándolo a una generalidad que podría servir a la vida de muchos, sino a la de todos. Sólo que hay que releerlo, línea a línea, palabra por palabra. Porque es uno de esos textos que ocultan en cada componente un significado, hasta completar el significado global que, a su vez, propone otras posibilidades. Como la vida.

Clara Schoenborn dijo...

Andrés: un placer corresponderte tu seguimiento a mi blog, porque vendré seguramente a leerte muchas veces. Me han gustado tus escritos porque tienen reflexiones profundas y muy acertadas de la vida. Este en especial tiene un contenido que engloba la "complicada sencillez" de la existencia y el final me encantó. Un abrazo y gracias por asomarte a mi espacio.