sábado, 16 de octubre de 2010

El espejismo de un ruiseñor.


Ese gato

ronronea

con la nostalgia de un dios



Araña

el corazón arcaico de las pirámides

y sus ojos relampaguean

como diamantes frustrados



Caza

en jardines petrificados

el espejismo de un ruiseñor.

9 comentarios:

Andrés Díaz Castro(Andestdi) dijo...

Imagen de la Red ¡Gracias!

Pluma Roja dijo...

Me encantó. Precioso, preciosito.


Un fuerte abrazo.

Hasta pronto.

Estrella Altair dijo...

Pues mira...

yo otra vez vuelvo a no saber por donde me ando..
con este poema, me resulta complejo.

quizás en desear cosas que no pueden ser????

Besos

César Sempere dijo...

Algo tendrán los gatos que no logro entender cuando un pueblo tan culto como el egipcio lo tomó como un dios.

Bello.

Un abrazo,

Abel German dijo...

El gato es un animal inquietante. Aún más ese gato milenario de las ruinas egipcias. Y en consecuencia tu poema es inquietante. Lo es la imagen del gato y, sobre todo, ese espejismo de ruiseñor. Un poema muy logrado y muy sólido, como tallado a la perfección en una piedra.

María dijo...

Como Abel, recojo la inquietud en tu poema y en la mirada partida de ese gato ancestral que dominaba los instintos de piedra, desde un pedestal sobre arenas.
Un abrazo.

Claudio Ariño dijo...

Fabuloso, extraordinario, no me alcanzan los adjetivos. Te felicito y te mando un abrazo. Te sigo

ade dijo...

- El gato cumple con su rol de gato, he ahí el secreto. Un abrazo. Ade

Antoniatenea dijo...

Como diamantes frustrados buscan sus ojos..caza ruiseñores etéreos..en jardines espectrales en el glamour del Egypto antiguo pero muerto , desde el presente.
Guaaauu!! casi me ha puesto la carne de gallina. Me lo llevo a facebook y pondré tu nombre! Mee ncanta!!
Besos!!