martes, 25 de mayo de 2010

Cosas de la noche.




Ya los gatos no maullarán más esta noche. Están agotados de arañar al silencio y disolver tinieblas con las brasas de sus ojos. De cualquier modo sabré, que andarán por ahí olfateando el amor con sigilosa continuidad.

lunes, 24 de mayo de 2010

Tócame.

Un tranvía en los sueños compartidos con inexplicables esperas. Metamorfosis con tonos disipables. Un estío sin nada y con todo. La verdad con su ropaje de vacío, las cigarras agonizando con el pasado en la rotura del polvo. Mis ojos aburriéndose de mí. La noche después o siempre la noche. La luz es un maquillaje de ausencias cuando el tacto se ha apagado. Y tú tan cerca que resultas inalcanzable.

miércoles, 19 de mayo de 2010

La luna, el poema y yo.


La luna regresa siempre rebotando por los poemas y se sitúa allí, extraña, en esa porción del cielo. La veo falsa, ridícula, como un apéndice estrafalario de la Tierra. Busco todas las luces posibles y me envuelvo en ellas hasta que la luz del astro sea una abstracción. Entonces recupero la luna húmeda que brota de mi lengua y la asesino con voluptuosa alevosía. Luego, hipócrita por instinto, la lloro y sepulto en un pobre poema harto de lugares comunes. Esa luna soy yo. El poema deseo que sea de otro. Algo eterno ha rozado mi mediocridad.

Amanecer isleño (II)


Amanecer isleño (I).


domingo, 9 de mayo de 2010

Cuando llegue al Río.


Cuando llegue al Río no preguntaré por el barquero. Estaré silencioso y mínimo, fingiré ser un sueño, sólo un espíritu turista que curiosea en las promociones del abismo. Buscaré en las cenicientas aguas ese pez que se me fue de las manos un día de la infancia, ese esquivo mordedor con alas de agua. Lo buscaré, al descuido, para no encontrarle, mientras se alejan las siluetas humosas, gimiendo, hacia la otra orilla.

viernes, 7 de mayo de 2010

El sentido de la vida.


Estar en el centro de el Jardín con toda la memoria por hacer, desnudo y con una bondad tan simple que simule las artimañas del mal. Contaminarse de lluvia y luz sin la mácula del Otro y dueño de nada y amo de todo, sentirnos tristes. Iniciarnos en el misterio de los nombres a salvo de otras voces, asombrarnos de la alegría de los machos y las hembras en cópulas interminables, del alboroto de los cachorros sobre la hierba y vagar sin culpas por la soledad pratense apenas sorprendida por los primeros caminos. Ignorar el rostro propio y el valor oculto de la savia de los árboles, no tener disgustos ni gustos de una aurora a otra, sin sentido para ser eterno e ignorante de la duda. Quedarse dormido, esa rara forma de morir, para resucitar, piel a piel, con otra desnudez y una sonrisa, sentir que algo profundo te ilumina, que soles diminutos estallan en tu interior. Emprender un extraño viaje en el agua de sus ojos, no pensar. Correr de la mano con una primitiva hilaridad. Comer el fruto. Descubrir de golpe todo el placer y el dolor del mundo, travesar el horizonte del Este, responsables absolutos de la vida. Cultivar un jardín y prohibir a Dios, comer del Árbol de la Muerte.

martes, 27 de abril de 2010

Teoría del ser.

Hay un límite muy breve entre el buen tiempo y la lluvia, entre la última certidumbre y la próxima mentira. Es natural no saber lo que no se sabe, así todo es más fácil. Las puertas son ausencias donde se aniquilan los muros y pasar a través de ellas es dividirse, saltar sobre uno mismo para reconocerse en la imagen subversiva de los otros. Cada cual me percibe a su manera y yo lo atrapo, pero no puedo prohibirle me ubique en sus silencios según sus intereses. Acaso para algunos, soy ese que he querido ser y no el que yo pienso que soy, ellos y yo estamos equivocados. Ser es demasiado difícil y nos consuelan los disfraces, con la extraña ilusión de que podemos evadirnos. Los muros son puertas que se han cerrado o lo creemos. Sólo existimos fragmentados, por eso soñamos con Dios, con Dios que está jugando y un día, entre otras cosas, nos compone más allá de los límites.

miércoles, 21 de abril de 2010

Si alguien se suicida antes del amanecer.


Si alguien se suicida antes del amanecer
le faltará un pixel al nuevo día

Parecerá como si nada
pero le faltará un pixel

Seguramente algún experto lo notará
o quizá nadie
pero la imagen será imperfecta
si alguien se suicida antes del amanecer.

sábado, 17 de abril de 2010

Cuando digo ciprés.


Cuando digo ciprés esgrimo una alternativa

y los cimientos de la edad

revelan una desconocida intuición entre fronteras...


Digo piedra

y ocurren fundaciones crímenes y

desgarros

el poema se legitima en un muro

donde las buenas intenciones fusilan

y descubro el sentido de callarse

de traicionar con traducciones todas las invectivas

abrevar con el ombligo otras existencias

sucumbir a mis pasados soñados...


Digo vida y un desbande de territorios

profana olores y vigilias

hay galopes incendios

y violaciones que fecundan

costumbre devoradas...


Digo verdad

y todo se coagula

huestes de dogmáticos esparcen la revelación

dejando un rastro de adoraciones y cenizas

grandes templos donde las piedras

descalabran las percepciones...


Digo realidad y todas las palabras

me devuelven al ciprés

donde el verbo se deshace...


Me deshago...

viernes, 16 de abril de 2010

Los dientes del hechizo.

Morderás con los dientes del hechizo el largo vislumbre de las auroras. Olerás ese destino en las acciones, que postergan el instante que te pertenece. Pasarás como un discurso, sermón desde la sima por los consagrados de las tumbas. Quedarás como símbolo para los captados, que un día al desaparecer, te dejarán sin raíces. Morderás el atardecer con las encías desnudas, sin vislumbres, sin saber qué hacer con el instante último.

Calavera.

Casa que atesora la oquedad dejada por el único que la habitó y tuvo en ella la irrepetible cita con el unive...