martes, 25 de noviembre de 2014

Noche de Luna Negra.

La luna negra se derrama
en el lago negro de las sombras
 
y cada sombra se disuelve
 
en un caldo córvido
 
que me recuerda
 
que nada vuelve
 
y que la luz no es más
 
que una fantasía
 
más allá de los ojos


La esencia me asfixia
enciendo la luz
y la ilusión me salva.





 

sábado, 1 de noviembre de 2014

Presunción.

Habitar los umbrales
y presumir
de deambular infinitas habitaciones
tal es
en ocasiones
la presunción de sabiduría
la presunción
de pérdida de la virginidad
en manos
de un violador honorable
que asume la responsabilidad
de los deseos
y las satisfacciones.


domingo, 19 de octubre de 2014

Dedo acusador.

El problema no es lo que veo
sino lo que escucho
un grito
desde el corazón del vacío
un silencio acusador
como un dedo
que debiera ser de Dios.

miércoles, 1 de octubre de 2014

Garra y guerra.


 

Digo guerra

y pienso en garra

desgarramiento

zarpa

zarpazo

mordida

rabia

alarido

territorio

terror

y tierra

 

Digo garra

y pienso en guerra.

 


lunes, 22 de septiembre de 2014

Arena o cenizas.


 

     Hay muchas huellas en la arena de mis sueños, arena o cenizas, el lógico trayecto por las ruinas de un enigmático silencio. Sé que nadie me seguirá por esos senderos hermanos del humo o nimbos de caducadas lluvias. Arrastro las alas como un albatros herido sobre la cubierta del mundo ante las burlas de un coro de sombras, mientras intento picotear palabras divorciadas de los hechos, peces asfixiándose, mirando sin ver su agonía sin párpados. Siguen las risas y las huellas viajan como enigmas de una a otra duna, borrando toda constancia de haber existido, haciendo de la memoria un artificio donde edificar una justificación íntima, un desacato a las leyes del fracaso. No sé si voy o vuelvo, si me consolido o desintegro. Quién debiera conocerme, me desconoce tanto como yo, pedir auxilio es inútil si los demás gritan. Soy un péndulo que oscila entre verdugo y víctima, me condeno y absuelvo a la par, perpetuando el desasosiego de los días, alimentando la complejidad de las preguntas y las dudas para indefensión de las respuestas. La esfinge se crece con la cercanía del fin. Intento imaginar pájaros, mis pájaros y acuden agresivos a mis ojos por una ancestral orden de las sombras, temo quedarme ciego o ver otra luz, en fin, los espanto e invoco a los caballos, pero solo oigo su galope, salvaje, en la sabana  entristada por lejanos relámpagos. Un meteorito rasga la cúpula y el cielo se desangra. No tengo donde meterme, se me han agotado los refugios y la noche va a ser larga.

sábado, 13 de septiembre de 2014

Soy Godot.


 

    Soy Godot y nadie me espera. Me gustaría. Lo pienso y eso me sostiene. Alguien podría esperarme del modo más inocente, fingiendo ser el que pasa, el que no va a ninguna parte y  trasmite su tedio a los parques y a las raras avenidas semidesiertas, cosa que a veces pasa en las películas o cuando bombardean quirúrgicamente una ciudad. Uno se acostumbra, ¿no?, a los bombardeos quirúrgicos. Nos acostumbramos a imaginar que nos esperan y que todo extraño es una pieza del puzle con la cual encajamos perfectamente. Piensas. Uno piensa y eso entretiene. Soy Godot y espero me esperen hasta desesperar.

viernes, 29 de agosto de 2014

El alarido de los lindes.

Busca
el otro lado del gesto
del que anda
por el borde de los abismos
oteando el perfil
de otros mundos
allí donde termina este
donde se dan la mano
aniquilación
y ascenso
emergiendo un ave azul
del reptil agónico
remontando
el humoso Reino
donde la lluvia
se enloda
con la rebelión de las cenizas



Escucharás el alarido
aislado
puro
sin ecos.

sábado, 23 de agosto de 2014

Gaviota de espuma.



                             
Una

líquida gaviota

con su plumaje de espuma

pesca sueños

en la azul

memoria del océano.

martes, 19 de agosto de 2014

Coto íntimo.

Ladridos
recónditos
una jauría íntima
a caza
de una liebre infeliz
equivocada en el coto
ladridos
y miedo cerval
en el laberinto de la noche
dentro de mí.

martes, 29 de julio de 2014

Atreverme con la herida.

Hasta que no me atreva con la herida


no sangraré un verso que valga la pena


solo lameré cicatrices


intentando borrarlas


y olvidar


que he vivido para dar vida al poema.

sábado, 26 de julio de 2014

El brillo de tus ojos.

Con solo el recuerdo
del brillo de sus ojos
iluminó la noche
y el espacio del lecho
donde la abrazó sin estar
como si estuviera
y se durmió
para besarla sin miedo.

Calavera.

Casa que atesora la oquedad dejada por el único que la habitó y tuvo en ella la irrepetible cita con el unive...