domingo, 12 de julio de 2015

Era azul, pero...

El cielo era azul
pero con arrepentimiento
como desgajándose
con pretendida turbidez
sobre un mar
donde los peces
apetecían
en secreto
devorar pájaros.
    

2 comentarios:

Abel German dijo...

Inmejorable, inquietante y sugerente descripción. Ese "pero" del final vibra como un disparo en la (después de lo leído) aparente calma del mar. Un abrazo.

guillermo iglesias dijo...

Excelente, Andrés. Hay algo de catástrofe inminente bajo la apacible superficie. Como en la vida misma.
Un abrazo