jueves, 23 de julio de 2015

Tristeza dulce.

Ella me dice
que solo escribo cosas tristes
y en parte es verdad
pero en todo lo que he vivido
hay un rastro dulce
como el de ese trozo
que hemos robado
de la tarta
a la que nadie nos invitó.
            
 

2 comentarios:

Abel German dijo...

Hermoso poema. Y, sobre todo, lo que dice. ¿Quién no ha tenido que robar un trozo de esa tarta a la que generalmente no se nos invita?

guillermo iglesias dijo...

Bello poema, Andrés. Y la casi certeza de que todos robamos de esa tarta que no tiene propietario.