martes, 30 de marzo de 2010

Soy el eterno testigo.


Soy el eterno testigo de lo que está por suceder y seguramente no sucederá, pero debiera. La posibilidad es un país perverso. Mi testimonio se hace de cenizas que anteceden los incendios, olvidos que reclaman la sustancia de un recuerdo, en fin, la nada retorciéndose para parir una criatura de espejo. Casi soy un poeta, pero me falta el oficio. Me falta la irresponsabilidad de los dioses.

domingo, 28 de marzo de 2010

Acaso el poema.


Unas palabras frente al abismo, una simpatía con la gravedad que me hace soñar con la levitación. Estoy oscuro por la luz que me ameniza y es como un suspiro mal labrado en la esperanza. Te adivino ahí, en la mágica dimensión de mis carencias, por eso puedo amarte. El amor es una lengua con augurios, una extraña premonición que perdona los fracasos. Arde esa llama insepulta en las cenizas y el viento vindicado rescata palomas de los vuelos inconclusos. No soy ni seremos, nos transformamos en distancia, en el eco sombrío de una demora, en la espera recóndita de los astros. Nada habrá después de nosotros. No habrá nadie que recuerde, acaso una respuesta para la pregunta que no se ha hecho ni se hará. Nadie sobrevive.

sábado, 27 de marzo de 2010

No esperamos a Godot.


Nosotros no esperamos a Godot, no esperamos a nadie. No esperamos. Venimos a este parque a otro o ninguno. Puede que los parques vengan a nosotros. Estamos. Ella ahí, yo a su lado. Es un modo. A veces creo que me sonríe y yo le sirvo de eco. No sé que tiempo llevamos en este u otro banco, si nos ha llovido o no. En ocasiones es como si la noche estuviera y otras un sol un poco frío, avejentado. Nos visitan los perros, la visitan, le lamen, a ella les gustan y les gusta. Son perros marginales, abandonados. ¿Ladré alguna vez? Me pregunto, puede, le gusté a ella, eso creo. Eso fue en otra vida. Será su olor, me digo, el de ella, por la fidelidad de los bichos. Le sonrío. No esperamos. Nos cagan los pájaros, sin rabia, simplemente nos cagan. No somos espantapájaros. Puede que Godot nos esté esperando...¡pobre!

viernes, 26 de marzo de 2010

Quiero ser.

Yo quiero ser distancia que se ha disuelto en ese segundo que no es mío. Promesa que no se espera, luz en el punto vacío donde la luna reposó el cuarto que no ha sido. Ser ángulo en un círculo, fe en el descreído que pugna con la desgracia, apoyo en sus desamparos. Quiero ser para ti la resurrección de una esperanza.

sábado, 13 de marzo de 2010

La cita.

Haré lo imposible si es posible, parece una broma, asuntos de la voluntad. Estaré a esa hora y no otra, pensaré en eso, me sentiré ahí, sintonizaré mis sentidos para que no se me escape el instante, para agotar cada porción de luz, la más diminuta onda o la más esquiva partícula de feromona que me invite al banquete de tus reclamos. Estaré ahí como un dios al que has invocado, con una ausencia irresistible que te hará creer en mí.

A veces sucede.

El ridículo aposento se despoja de lo que nunca sucedió. La cama tendida y una leve dislocación de la alfombra. Zumba un minúsculo vuelo entre las cosas, famélico, con la misma necesidad que enajena sus dedos. Todo empieza y termina en orden, en la medida adecuada de los armisticios. Puede que esto sea una respuesta, pero ha olvidado la pregunta.

jueves, 4 de marzo de 2010

El Paraíso abandonado.

A veces me pregunto si Adán y Eva fueron expulsados del Paraíso. Tal vez se hayan escapado ¿Era realmente bueno el huerto entre los cuatro ríos? ¿Era la Inmortalidad un premio? ¿Por qué un árbol de fruto imprescindible, prohibido? La espada encendida y los querubines siempre estuvieron en el oriente del Edén...¡para que no salieran! ¡Para que no encontraran el camino de la vida!

lunes, 15 de febrero de 2010

No podemos escapar de la noche(Vídeo)

No podemos escapar de la noche.

¿Sabes a qué huele la noche? No, no lo sabes, no lo sabrás. Es sólo un olor para incordiar, una insinuación punzante brotando de las paredes o goteando de guiñapos de nubes en la incomodidad de un cielo imposible. Viene de algún rincón de la memoria para manchar el instante, una vibración inoportuna con ínfulas de solemnidad. Huele a puta que no te soporta y te vende un orgasmo de oropel. Es un olor metafísico que se manifiesta en la peste de la vulgaridad, mezcla de orines y mierdas del arrabal, humedad, silencio y un prurito suicida que estremece. Esto no es un examen, por supuesto, no tienes que responder. Tal vez la noche huele como tú o como yo o como nadie o no huele. Pero no podemos escapar de la noche.

viernes, 12 de febrero de 2010

Nosotros y el samsara.

Yo
soy Tú de una vida anterior
Tú
el Yo de esa misma vida

Sí
algo ha cambiado
pero no lo esencial

Seguimos juntos

En la próxima
de nuevo Yo seré Yo
y Tú, Tú

Pero no te conoceré
ni me conocerás.

Calavera.

Casa que atesora la oquedad dejada por el único que la habitó y tuvo en ella la irrepetible cita con el unive...