viernes, 13 de febrero de 2015

A ella.

No te amo
como la única mujer
sino
como la diosa
a través 
de la que amo
y poseo
a todas las mujeres.

 

lunes, 9 de febrero de 2015

Mi carta a Milena.

Milena:
Por ti me hubiese desnudado
ante los fantasmas bebedores
aferrado a los encuentros postergados
y el recuerdo sin rostro
de tu vestido alejándose...
pero tú ya habías caído
antes de que yo pudiera escribir:
"afectuosos saludos"
tus cenizas matizaban de rebeldía
un lago cercano a Rawensbruck

Sólo me quedan tus ojos
espectrales
danzando
esfumándose...
                 

jueves, 5 de febrero de 2015

Para ser feliz.

Un pájaro que se posa
en la rama más frágil
de su canto
y se balancea
confiado en sus alas...
nos dice en su lenguaje
lo que se ha de saber
para ser felices
imaginando un árbol.

 

lunes, 2 de febrero de 2015

Formemos una constelación.

Te sugiero
que al entrar en este poema
te desnudes
entres en él
con el temblor de la nada
en vísperas de la creación
y te vistas con mis palabras
como si te acariciara
con sedosas tiritas de luz
que poco a poco
te convertirán en una estrella



Luego
mira a tu alrededor
y comprueba
como huyen las sombras
y formas parte
de mi constelación.
 
Te sugiero
que al entrar en este poema
te desnudes
entres en él
con el temblor de la nada
en vísperas de la creación
y te vistas con mis palabras
como si  te acariciara
con sedosas tiritas de luz
que poco a poco
te convertirán en una estrella

Luego
mira a tu alrededor
y comprueba
como huyen las sombras
y formas parte
de mi constelación.

(Formemos una constelación)

miércoles, 21 de enero de 2015

Fundación.


Si pudiera fundar una ciudad

con una primera piedra

única

tallada por el aire ancestral

 

Fundarla sin nombre

preñada de historia por acaecer

muda

 

Fundar las ruinas de una ciudad

desaparecida  no se sabe cuándo

destruida por no se sabe qué.

 



sábado, 10 de enero de 2015

El grito del desierto.


Quisiera

descifrar el enigma

en su instante

de fugaz revelación

mientras escucho

el siseo

que producen los versos

en la Biblia hereje

de los profetas del silencio

 

Quisiera


descifrar

la ausencia de ecos

en el grito del desierto.

 


jueves, 18 de diciembre de 2014

Irrumpen girasoles mareados.


 

     Irrumpen girasoles mareados, errantes en el tiempo, olorosos a perplejidad. Asistieron a eneros de euforia, allí donde los alucinados jugaron a ser dioses y se dispusieron hacer de la juventud arcilla. Fue solemne. Dicen los girasoles que el aire venía del norte y el sol se escabullía por puntos nada cardinales, confuso y confundiendo al tiempo paralizado en los relojes. Los había de arena, de agua y cuerda y cucús de pájaros raros y voces roncas, paralizados, como corresponde a los comienzos, que siempre son el comienzo de algo y la muerte de otra cosa. Olía a naranjos, no se sabe por qué, pero los azahares impregnaban las promesas de un halo dulce, balsámico, de respuesta a todas las preguntas. Era la trampa. Cuentan que la ceremonia fue larga e incoherente. A los girasoles no se le puede hacer mucho caso, conocemos sus obsesiones. Duró meses, años, dicen. Los girasoles están ebrios, mustios, se desgranan. Los falsos dioses amasaron la juventud y suprimieron sus luces individuales y las convirtieron en un fulgor hipnótico para guiar el viaje. Amasaron a la juventud y le insuflaron el fétido aliento de consignas y marchas, una masa informe de peligrosa homogeneidad. Y llegaron a creérselo, se entregaron, los jóvenes y se hicieron viejos, entonces descubrieron que el viaje les llevaba al pasado, desnudos, exhaustos. Alrededor ruinas y los mismos ritos dirigidos por los mismos dioses decrépitos, alabando los logros de la marcha, mientras buscan entre los escombros señales de la juventud perdida. Los nuevos jóvenes, ya sin sueños, cantan un rap rebelde a pesar de los viejos insomnes. Los girasoles se percatan y se giran, ávidos, hacia el Oriente.

 

                                   

miércoles, 17 de diciembre de 2014

La caída como vuelo.


 

 

El voluptuoso sesgo

de las palabras

y el viento

más el eco mudo

del graznido

de un  ave sin alas

precipitándose

al suelo como cielo

sin enterarse.

 


sábado, 13 de diciembre de 2014

Como un insecto.


 

     Esperarás a que transcurra, se dijo. No sabía bien qué, pero lo dejaba en manos del fluir inevitable y sabía que el polvo antes fue roca y ahora vuela, no solo, pero vuela. Son enseñanzas, gratuitas, así, por el solo hecho de estar y tener los sentidos abiertos, todos, no solo ver, no solo escuchar, no solo hundirse en olores agradables o desagradables que coquetean con sabores u otras excitaciones, todos, también palpar, con pulso, con o sin riesgo, a tono con toda la gama de instantes cálidos o fríos y las texturas más inquietantes o de piel o de espanto, muerte o esas cosas que nos hacen erizarnos por el misterio. Todos los sentidos y más allá de ellos, hundirse en las palabras que concurren a la imagen, cuando acontece o cuando se recuerda, es importante, pues algo allí detrás siempre quiere decirnos un mensaje y uno como que no quiere enterarse, tal vez porque la verdad parece que nos gusta, pero realmente nos aterra. Puede que uno solo quiera que las cosas giren a nuestro alrededor, como los insectos alrededor de la luz y que la realidad sea otra, nosotros seamos los insectos. Puede. Quizá esa es la causa del terror. Esperaré, me dije, asumiendo. Entonces ella entró, como una palabra con rostro y otras implicaciones y quería hablarme, pero me había acomodado al silencio, ese silencio rumoroso del que piensa, pero nada concreto, como si todas las criaturas de los sueños concurrieran en una gran plaza y quisieran ser escuchadas por uno, en este caso por mí. Así que hago un ademán como quién espanta algo e intento sumergirme en el río verbal para liberarme, pero no es fácil. Huella, ella es huella, profunda, de una herida con cuchillo blando, como caricia que corrompe y siento ganas de llorar y lloro, llorar es una excreción de algo más que agua y sales, expulso o lo intento, la frustración que se asocia a su nombre, esa oquedad a la que se aferra su fantasma como el pálido fulgor de una estrella que ha muerto. Sigo esperando pero ya no pienso, seguramente estoy viviendo como un insecto.

sábado, 6 de diciembre de 2014

Hueles.


Hueles a una lluvia desconocida

y a un desamparo incorrupto

en aquel mes de un año impreciso

donde se alojan los reproches

con otros olores infieles

por simple contigüidad

 

Hueles a otro

que eres tú

y yace

en un rincón del tiempo

sin losa

ni epitafio

sin eternidad.

 

(Hueles)

martes, 2 de diciembre de 2014

Los buitres de la duda.


Los buitres de la duda vuelan bajo

buscan certezas

un hedor de consigna

o el escarceo de una masa famélica

sobre la carroña de las preguntas

 

Vuelan bajo

y a lo lejos

una nube de polvo

sigue el juego

a un viento que se desnorta

entre cactus y dunas.

 

   

 

Calavera.

Casa que atesora la oquedad dejada por el único que la habitó y tuvo en ella la irrepetible cita con el unive...