sábado, 7 de marzo de 2015

Anochece.

Anochece la devoción
pierde su luz
en un rojo alado
con sed de refugio en su vuelo
suicidio cotidiano
te absuelvo
y me absuelvo
cuando solo me sale noche
cuando pretendo nombrarte
y se cierran todos los umbrales
para escapar
al maleficio de tu nombre.
 


2 comentarios:

Abel German dijo...

Hermoso atardecer (ese "suicidio cotidiano") éste. Se te agradece.

Ceciely dijo...

El grito que aúlla y se pierde en la noche de los tiempos y ninguno podremos escapar.
Alta filosofía querido Andrés.
Visito muy poco pero nunca olvido tu poesía.
Un abrazo